México aparece en las proyecciones para ser anfitrión de una nueva edición de la Copa del Mundo en 2038. Así lo plantea Erasmo Zarazúa, docente de Relaciones Internacionales, Comunicación y Deportes en la Universidad Iberoamericana. El especialista señala que la posibilidad depende de que la FIFA decida ampliar de forma permanente el torneo de 48 a 64 selecciones.
Bajo este escenario, América tendría amplias posibilidades de albergar la competencia nuevamente. La propuesta surge tras analizar las tendencias de crecimiento del torneo y las necesidades de infraestructura que enfrentan los países interesados en organizar el evento deportivo más importante del planeta.
El impacto de la expansión a 64 selecciones en la organización
La FIFA modificó el formato para el Mundial 2026, pasando de 32 a 48 equipos, lo que elevó el número de partidos de 64 a 104. Sin embargo, Zarazúa explica que un torneo de 64 selecciones permitiría regresar a un sistema más equilibrado. Este formato se dividiría en 16 grupos de cuatro equipos cada uno.
En este esquema, únicamente los dos primeros lugares de cada grupo obtendrían el pase a la siguiente ronda. Esto eliminaría la necesidad de clasificar a los mejores terceros lugares, una situación que actualmente genera disparidades competitivas. Un crecimiento de esta magnitud implicaría la organización de 128 partidos en total.
Infraestructura de 2026: La ventaja económica de México
La principal razón que coloca a México como candidato es la infraestructura construida y remodelada para el Mundial de 2026. Zarazúa destaca que los costos de organización serían menores, ya que el país ya realizó inversiones importantes en estadios y redes de transporte que podrían reutilizarse doce años después.
Las adecuaciones en el Estadio Ciudad de México, así como en los inmuebles de Guadalajara y Monterrey, representan una base sólida. Además, México podría incorporar sedes que no participaron en 2026, como el Estadio Olímpico Universitario, el Estadio Jalisco o el Estadio Cuauhtémoc, siempre que cumplan con los cuadernos de cargos de la FIFA.
China, India y Australia: Los competidores globales
Si la FIFA opta por sedes fuera del continente americano, China, India y Australia aparecen como las opciones más viables. China cuenta con un avance significativo en infraestructura y mantiene su “Proyecto 2050” para convertirse en potencia futbolística. Por su parte, India requeriría inversiones mayores para alcanzar los estándares internacionales.
Australia surge como una alternativa fuerte debido a su experiencia previa en eventos masivos y su papel como anfitrión de los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032. La decisión final de la FIFA sobre el formato del torneo definirá el rumbo de las candidaturas para las próximas décadas y la viabilidad de repetir sedes en periodos cortos.
Contexto de las próximas sedes mundialistas
En diciembre de 2024, la FIFA ratificó que el Mundial de 2030 será organizado por España, Portugal y Marruecos. Esta edición destaca por ser la primera que se disputa simultáneamente en dos continentes: Europa y África. Además, contará con partidos conmemorativos en Uruguay, Argentina y Paraguay por el centenario del torneo.
La tendencia de la FIFA hacia las sedes compartidas responde a la necesidad de gestionar el aumento de equipos y aficionados. Este modelo de colaboración entre naciones facilita la distribución de costos y aprovecha la infraestructura existente, un factor que beneficia directamente la posible candidatura de México para el año 2038.















