Ciudad de México.– A sus 33 años, el delantero surcoreano Son Heung-min se perfila para disputar la Copa Mundial de la FIFA 2026 como una de las máximas figuras de su selección y, posiblemente, en la última gran aparición de su carrera en el escenario internacional.
El atacante asiático ha construido una trayectoria sólida que lo coloca como uno de los futbolistas más influyentes en la historia del futbol surcoreano y del continente asiático, respaldado por su rendimiento en Europa y su liderazgo constante dentro del combinado nacional.
Corea del Sur formará parte del Grupo A del Mundial 2026, donde enfrentará a Selección de México, Selección de Chequia y Selección de Sudáfrica, en una fase que exigirá el máximo nivel competitivo, con Son como principal referente ofensivo.
De Europa a la élite mundial
El delantero inició su carrera profesional en Alemania con el Hamburger SV, donde comenzó a destacar por su velocidad y capacidad goleadora. Posteriormente, su crecimiento continuó en el Bayer 04 Leverkusen, equipo que le sirvió como plataforma para dar el salto definitivo a la élite.
En 2015, Son llegó al Tottenham Hotspur de la Premier League, donde se consolidó como figura internacional y protagonizó una de las duplas ofensivas más efectivas del futbol inglés junto a Harry Kane.
Actualmente, el atacante milita en el Los Angeles FC, donde continúa siendo un jugador determinante tanto por su experiencia como por su capacidad de liderazgo dentro del campo.
Liderazgo y legado
Más allá de su rendimiento deportivo, Son Heung-min se ha caracterizado por mantener un perfil discreto fuera de las canchas, lo que lo ha convertido en un referente para nuevas generaciones de futbolistas asiáticos que buscan consolidarse en el futbol europeo.
El Mundial de 2026 aparece como una oportunidad clave para que el delantero cierre su ciclo con la selección surcoreana dejando una huella significativa en el torneo más importante del futbol internacional.








