La Copa del Mundo ha dejado momentos imborrables, pero pocos tan sorprendentes como el protagonizado por José Batista durante el Mundial de 1986
El mediocampista uruguayo pasó a la historia por recibir la tarjeta roja más rápida jamás registrada en una Copa del Mundo. La acción ocurrió en el partido entre Uruguay y Escocia, cuando apenas se habían disputado 56 segundos de juego.
Batista cometió una dura entrada sobre un futbolista escocés y el árbitro mostró la tarjeta roja directa sin dudar. Uruguay tuvo que disputar prácticamente todo el encuentro con un hombre menos, mientras el futbolista celeste quedaba marcado en la historia de los Mundiales con un récord que continúa vigente hasta hoy.
La historia tiene además un detalle irónico: meses antes, el propio Batista había sido el autor del gol que clasificó a Uruguay al Mundial de México 1986, en la victoria 2-1 sobre Chile durante la eliminatoria sudamericana.
A pesar de disputar únicamente 14 partidos con la selección uruguaya —solo nueve de carácter oficial—, Batista logró dejar una huella imborrable en la historia del futbol mundial gracias a una marca que nadie ha podido superar.








