La selección de Marruecos afronta el Mundial 2026 con la mira puesta en superar su histórica actuación de 2022, con Achraf Hakimi como su principal referente. El jugador del PSG no solo es uno de los mejores laterales del mundo, sino también el líder absoluto de los Leones del Atlas.
En la cancha, Hakimi destaca por su velocidad y capacidad física, factores que le permiten ser determinante tanto en defensa como en ataque. Su proyección ofensiva lo convierte en un arma constante por la banda, funcionando incluso como un extremo, con llegada al área y precisión en centros y balón parado. Además, su versatilidad le permite adaptarse a distintos esquemas tácticos.
Sin embargo, su peso va más allá del juego. Como capitán, ejerce un liderazgo sólido dentro y fuera del campo, siendo clave en momentos de presión y en la conexión entre el técnico y el equipo. Su presencia potencia al grupo y eleva el nivel competitivo de Marruecos.
Junto a figuras como Brahim Díaz y Yassine Bounou, Hakimi encabeza una generación que apunta a consolidar al fútbol marroquí entre la élite mundial en 2026.








