La selección de España no solo se ha consolidado como una de las principales candidatas al título de la Copa Mundial de la FIFA 2026 por la calidad de su juego ofensivo, sino también por una solidez defensiva que ya forma parte de la historia del torneo.
Después de cinco partidos disputados, el conjunto dirigido por Luis de la Fuente se mantiene como el único equipo que no ha recibido un solo gol en la competencia. Un registro que lo coloca entre las mejores defensas que ha visto una Copa del Mundo y que alimenta las expectativas de conquistar un nuevo campeonato.
El dato adquiere una dimensión aún mayor al compararse con otras selecciones campeonas. Italia levantó el trofeo en Alemania 2006 permitiendo apenas dos goles en siete encuentros; Francia hizo lo propio en 1998 con solo dos anotaciones recibidas, mientras que la propia España conquistó Sudáfrica 2010 concediendo únicamente dos tantos durante todo el torneo.
La Roja, sin embargo, todavía tiene la posibilidad de superar esas marcas. Si logra mantener su portería imbatida durante el resto de la competencia, se convertiría en la primera selección campeona del mundo en la era moderna en conquistar el título sin recibir un solo gol.
El gran protagonista de esta fortaleza defensiva ha sido el guardameta Unai Simón, aunque el mérito es compartido por toda la estructura del equipo. La pareja de centrales formada por Pau Cubarsí y Aymeric Laporte, junto con el trabajo defensivo de jugadores como Marc Cucurella, ha convertido a España en un conjunto extremadamente difícil de vulnerar.
Más allá de las actuaciones individuales, la explicación está en el estilo de juego implantado por Luis de la Fuente. España domina la posesión del balón, presiona inmediatamente tras perderlo y reduce al mínimo las oportunidades de sus rivales. De hecho, es uno de los equipos con mayor porcentaje de posesión del torneo y uno de los que menos disparos a puerta ha permitido.
La estadística también refleja el excelente momento del combinado español. El equipo acumula más de 600 minutos sin recibir gol, una racha que ya figura entre las más largas registradas en la historia de las Copas del Mundo y que ha superado marcas establecidas por otras selecciones históricas.
El siguiente desafío será especialmente exigente. España enfrentará a Bélgica en los cuartos de final con la misión de mantener intacto su impresionante registro defensivo y acercarse un paso más a una hazaña inédita: levantar la Copa del Mundo con una defensa perfecta, un logro que ningún campeón ha conseguido hasta ahora.
REDACCION















