Cuando se habla del Mundial de México 1986, los recuerdos suelen llevarnos a los goles de Diego Maradona, al ambiente festivo en los estadios y a una de las Copas del Mundo más memorables de la historia. Sin embargo, fuera de la cancha también nació un fenómeno cultural que trascendió al futbol: La ChiquitiBum.
A cuatro décadas de distancia, aquella joven aficionada que aparecía en un comercial televisivo alentando a la Selección Mexicana sigue siendo uno de los símbolos más recordados de México 86. La campaña publicitaria de Carta Blanca se convirtió en un auténtico fenómeno de masas gracias a una pegajosa porra y a la presencia de una modelo y actriz que conquistó la pantalla en apenas unos segundos: Mar Castro.
El comercial fue transmitido durante el Mundial y rápidamente se volvió parte de la conversación nacional. La imagen de Mar Castro agitando pompones mientras sonaba el famoso “ChiquitiBum a la bim bom ba” quedó grabada en la memoria colectiva de millones de mexicanos. Su popularidad fue tal que la prensa comenzó a llamarla “La Novia del Mundial”, un título que la acompañaría durante décadas.
Lo más sorprendente es que la fama llegó de manera inesperada. La propia actriz ha contado que aceptó participar en el anuncio por invitación de amigos publicistas y nunca imaginó que aquella aparición se convertiría en uno de los momentos publicitarios más recordados de la televisión mexicana. Incluso, el famoso corte de la camiseta que utilizó en el comercial surgió de manera espontánea durante la producción y terminó convirtiéndose en parte de la imagen icónica de la campaña.
¿Qué hace ahora Mar Castro?
Cuarenta años después de convertirse en un símbolo popular, Mar Castro mantiene un perfil mucho más discreto. Actualmente reside en Los Ángeles, California, donde continúa ligada a actividades artísticas y creativas. A través de sus redes sociales comparte aspectos de su vida personal, viajes y proyectos relacionados con la actuación y la música.
Aunque su nombre sigue inevitablemente ligado a La ChiquitiBum, Castro ha señalado en distintas entrevistas que siempre buscó desarrollar una carrera artística más amplia. Estudió actuación, danza y música, participando en diversos proyectos escénicos y audiovisuales a lo largo de los años.
Con la cercanía del Mundial de 2026, su figura ha vuelto a despertar interés entre los aficionados que recuerdan con nostalgia aquella campaña que acompañó una de las épocas más importantes del futbol mexicano. Su imagen continúa apareciendo en reportajes, programas especiales y homenajes relacionados con México 86.
Un fenómeno que sobrevivió al paso del tiempo
Pocas campañas publicitarias han logrado permanecer vigentes durante tanto tiempo. La ChiquitiBum dejó de ser simplemente un comercial para convertirse en un fenómeno cultural que forma parte de la memoria colectiva de varias generaciones.
Hoy, a 40 años de su aparición, la porra sigue siendo reconocida por millones de personas y representa una época en la que el futbol, la televisión y la publicidad se combinaron para crear uno de los símbolos más entrañables del deporte en México.
Mientras el país se prepara para recibir nuevamente una Copa del Mundo, la figura de Mar Castro y el recuerdo de La ChiquitiBum vuelven a ocupar un lugar especial en la conversación. Porque algunos momentos trascienden el tiempo y terminan convirtiéndose en parte de la historia popular de una nación.
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